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Muy queridos hermanos y
hermanas de la Arquidiócesis de Piura y Tumbes:
Con el inicio del mes de mayo,
hemos comenzado a vivir el Mes de María, mes
consagrado a crecer en nuestro amor filial y en
nuestra oración a la Virgen Madre de Dios y Madre
Nuestra. En este mes en que celebramos a todas
nuestras madres no podemos dejar de celebrar a
Aquella que entregó su vida por Jesús, su Divino
Hijo, y por todos nosotros.
Asimismo, y como es de
conocimiento de todos ustedes, se aproxima la
solemne clausura del Año Sacerdotal que tendrá su
momento más importante en el Encuentro Mundial
Sacerdotal, presidido por el Santo Padre Benedicto
XVI, en la ciudad de Roma del 9 al 11 de junio
próximo. En estos tiempos difíciles en que se busca
desacreditar y desmerecer el sacerdocio ministerial
quiero pedirles que hagamos del Mes de Mayo, una
ocasión preciosa para rezar diariamente el Santo
Rosario en nuestros hogares y comunidades por todos
los sacerdotes.
Los sacerdotes nos encomiendan
todos los días en sus oraciones, ahora es nuestro
turno de encomendarlos con más fervor en las
nuestras. Que así, ellos experimenten que siempre
cuentan con nuestro amor agradecido. Agradezcamos a
Dios por todo el bien que los sacerdotes realizan
diariamente y pidámosle a la Virgen María para que
se vean libres de todo peligro y sean santos:
Madre de Cristo,
Sumo y Eterno Sacerdote,
fuente de reconciliación para el mundo.
Derrama sobre nosotros su luz,
su amor, su perdón.
Madre de la Vocación,
Madre de los sacerdotes;
hazlos puros, hazlos limpios,
vibrantes en la oración.
Hazlos fuertes en la esperanza,
firmes en el amor,
fuentes vivas, llamas nuevas,
murallas de la ciudad de Dios.
Haz que sean santos
y sean sacerdotes según el Corazón de Jesús.
En nuestro rezo diario del Santo
Rosario en Mayo, no dejemos también de pedir por la
perseverancia de nuestros seminaristas, por el
aumento de las vocaciones al sacerdocio y a la vida
consagrada en nuestra Arquidiócesis, y por la
celebración del Congreso Eucarístico y Mariano de
Piura, a realizarse del 12 al 15 de agosto de este
año.
Finalmente, en este día en que
celebramos el Día de la Madre, mi saludo cariñoso y
mis oraciones por todas ustedes queridas mamás que
diariamente lo dan todo sin esperar nada a cambio.
Que la Virgen Santísima, que es vuestro modelo de
maternidad, las bendiga y las ayude en sus esfuerzos
por hacer de sus hogares, hogares semejantes al de
Nazaret, fuertes en el amor y en la unidad. ¡Feliz
Día Mamá!
Los bendice con afecto y pide sus
oraciones,
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